martes, 31 de mayo de 2011

Los riesgos evitables en la gestión de ventas

Desde el mismo momento en que se emprende cualquier acción existen riesgos de diferentes grados de magnitud según sus consecuencias.

En nuestra condición de seres "inteligentes" y "perfectibles", permanentemente intentamos conocerlos, identificarlos y preverlos con el objeto de evitar las consecuencias que produce el hecho de incurrir en ellos.

Precisamente este es el propósito del presente artículo referido a ilustrar acerca de los riesgos que existen en el desarrollo de todas las acciones que conducen a la obtención periódica de resultados vitales que todos requerimos de la venta.

Con el fin de evitarlos, y solucionarlos en el caso de estar presentes en la organización, existen dos etapas bien diferenciadas que están íntimamente relacionadas con nuestra lógica y nuestro razonamiento.

La primera de estas etapas se refiere al "conocimiento", puesto que cuando se cometen los errores que llevan a la organización hacia ciertos niveles de riesgo por desconocimiento, el aprendizaje se producirá con un alto costo para ella pero, si se toman las acciones correctivas acertadas y oportunas, se podrá minimizar y hasta extinguir sus efectos y consecuencias.

Pasar a esta etapa requiere sólo estar predispuesto y en condición de crecer, enriqueciéndose de los temas que son de nuestro particular interés y evitando caer en los paradigmas tales como: "siempre lo hemos hecho así y nos dio buenos resultados", bloqueando anticipadamente toda posibilidad de perfeccionamiento y de mejoramiento que podamos descubrir en relación a los avances tecnológicos y evolutivos de las preferencias del consumidor.

Una vez cubierta dicha etapa, la segunda etapa se identifica como "la predisposición a desarrollar la implementación de las decisiones acertadas" hasta la superación de los desvíos u errores que se identificaron como perjudiciales y riesgosos puesto que si no son resueltos acertadamente nos conducen inexorablemente a consecuencias no deseadas en forma permanente.

Por ello es altamente recomendable cuestionarse esta etapa con la concentración y profundidad que el caso merece.

Por experiencias en consultoría de gestión de ventas puedo afirmar que allí se encuentra el mayor de los bloqueos de los latinos sin excepción y que se caracteriza por demorar, postergar y hasta archivar lo que obviamente es necesario hacer para solucionar de raíz y en forma definitiva frente a un error reiterativo y que está generando daños de diferente grado, con consecuencias que pueden hacer que fracase el más próspero emprendimiento o negocio.

Aunque resulte incomprensible, puede apreciarse que muchas organizaciones, luego de saber lo que se está haciendo erróneamente, no se analiza ni se toma ninguna decisión que corrija el desvío o solucione definitivamente un error que se reitera en forma permanente.

Áreas de riesgo

En la gestión de ventas, existen diferentes áreas que se traducen en altos niveles de riesgo y que merecen un detenido análisis:

• La imagen de los productos o servicios y de la empresa. Todo error por desconocimiento e inexperiencia que afecte la sensibilidad y la satisfacción esperada por los potenciales o actuales clientes, por la falta de calidad en el vínculo con sus representantes, tienen una directa relación con la imagen que ellos elaborarán en sus mentes respecto a la empresa y a su oferta.

Aunque no figure en los balances ni deje un rastro escrito, esa imagen negativa que pudiera generarse será lo que socialmente transmitan los perjudicados en su círculo de amistades, colegas y familiares produciendo una bola de nieve que puede hacer naufragar cualquier promisorio negocio nuevo o ya en marcha.

• Alta rotación de vendedores. Cuando el número de reemplazos de puestos de ventas excede los criterios normales o habituales, produce dos tipos de consecuencias: una de ellas es de índole económica que afecta la rentabilidad, y otra relacionada íntimamente con lo descripto en el punto anterior.

El tiempo dedicado a solucionar las situaciones de los egresos y el tiempo invertido en forma sobredimensionada para reclutar, seleccionar y capacitar a los nuevos vendedores, tiene un peso económico que puede medirse cuantitativamente.

Pero el daño no medible pero más peligroso es el de la imagen, como se ha descripto precedentemente, y surge del hecho apreciable en los clientes que ven renovar constantemente a los representantes de la empresa, generando cuestionamientos acerca de la seriedad con que la empresa actúa, desarrollando las más lógicas y negativas conclusiones que lamentablemente repercutirá en los resultados periódicos de venta a obtenerse bajo esta circunstancia.

Un especialista en recursos humanos expresó cierta vez en una conferencia: "cada vez que se renueva un representante existe un proceso necesario de aprendizaje y de perfeccionamiento en la función, lo que deberá observarse y corregirse permanentemente". A ello, deberíamos agregar que cuando existe una alta rotación anual, se produce un resultado incierto en forma permanente por este mismo motivo.

• El método efectivo de gestión de ventas. Muchas equipos de ventas carecen de un propio método efectivo de gestión, el que debe ser desarrollado, comprobado y aprobado por su conductor (Gerente, Supervisor, Directivo, Propietario, etc.)

Por tal motivo puede observarse que en muchas organizaciones existen tantos métodos para la generación de resultados de venta como el número de vendedores que componen sus equipos.

Es aceptable que cada vendedor tenga su propio sello personal para generar sus resultados, pero cuando solamente de ello dependen la generación de resultados de la empresa se enciende la señal de riesgo.

Aquí la cuestión pasa por "los verdaderos y honestos deseos de sus directivos": continuar con la heterogeneidad de esfuerzos no inciertos pero no productivos o pasar a un estado de alta productividad y eficiencia en las ventas periódicas.

Conclusiones

La peor noticia que podemos recibir como directivos o propietarios de un negocio o actividad, luego de un objetivo diagnóstico, es que el mismo tiene fecha cierta de defunción.  De allí en adelante, toda noticia podrá tener diferentes matices del gris.

Pero no es cuestión de relajarse en el conformismo con lo que pudiera ser mucho mejor.

En todos los ámbitos de la vida existen aspectos negociables y no negociables. Esto significa que, en determinados casos y en determinadas circunstancias, podemos soslayar algunos aspectos en beneficio de otros.

En la descripción de las cuatro cualidades de la venta profesional (calidad, productividad, consistencia y rentabilidad), mencionadas en mis artículos y libros, fueron calificadas con carácter de imprescindibles, confiriéndoles el criterio de "no negociables" porque de ello dependerá el éxito de mi negocio o actividad.

Uno puede encontrarse inmerso en numerables urgencias cotidianas, pero ello no nos exime de cuidar todo aquello que realmente es esencial e importante para la evolución y el crecimiento del negocio, de sus producto o servicios, de la calidad dispuesta para lograr la mayor satisfacción del cliente, la alta productividad, consistencia y rentabilidad de la gestión de ventas de los representantes.

El destino de toda organización se mide en términos de resultados durante su evolución en el tiempo y aquí las excusas no sirven ni aportan los resultados que no se obtuvieron oportunamente. Lo único que cuenta son las decisiones acertadas e implementadas eficientemente en cada etapa de su vida.

El único juez que determinará el acierto de todo nuestro esfuerzo y dedicación para obtener buenos resultados de venta a través de la gestión de nuestros representantes, es el cliente.

Todo lo demás podrán ser opiniones pero sólo subjetivas, porque lo realmente valedero surgirá al hacer un balance de los resultados que se obtienen cada mes y la tendencia que poseen hacia el futuro.

Ese es el resultado verdadero que estamos logrando y el destino hacia el que estamos conduciendo el negocio con los aciertos (o no) en su dirección y gerenciamiento.

Finalmente, lo que deba hacerse: hágalo, pero hágalo ya. Porque en los negocios, "sólo cuenta la sucesión de aciertos oportunos" para los que originalmente fue constituido.


Recomendaciones



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lunes, 23 de mayo de 2011

Productividad en la gestión de ventas: ¿Salir a ver qué pasa o salir a hacer que pase?

La alta productividad en ventas no surge espontáneamente sino cuando se dan los pasos acertados para que ello suceda.

Por ello analizaremos seguidamente dos estilos de gestión de diferentes actitudes hacia el desempeño de la gestión de ventas,  y que es lo que materializa en términos de resultados todo el valioso potencial que posee cada uno de los representantes pero hacia destinos diametralmente opuestos.

En "la gestión tradicional de vender" se aprecia que la mayoría de los vendedores "salen a ver qué pasa", mientras que los vendedores profesionales "salen a hacer que pase", tal como le veremos seguidamente.

En varios de los artículos, así como en cada uno de los libros publicados sobre el tema, he descripto la diferencia entre ambos perfiles de representantes de venta y el destino que poseen.

Con el fin de proveer mayor claridad a esa calificación, seguidamente se describen las características genéricas de personalidad que mejor reflejan a cada uno de estos grupos de vendedores, con el solo propósito de comprender mejor los motivos que los llevan a tan diferentes destinos.

El vendedor tradicional

Cada vendedor con perfil tradicional siente y cree que posee la autosuficiencia en la actividad.

Por tal motivo, las lecturas de actualización, los cursos de formación que le provean nuevas herramientas y fortalezas para una mejor gestión y consecuentes mejores ingresos, no ocupan un destacado lugar en su escala de valores.

Al creer que cuenta con las condiciones básicas y necesarias para la gestión, ya sean reales o bien por propia convicción o mandato de sus familiares y amigos, está convencido que "ha nacido para la venta".

Esta "autosuficiencia" lo lleva a mirar con desprecio o altanería a otro colega más experimentado o a su supervisor o gerente, a sus consejos o recomendaciones, porque sabe que está en la venta aprendiendo a través de sus propias experiencias, aún a costa de los errores que inevitablemente se cometen y dañan la satisfacción que se merecen sus clientes.

Su falta de conocimientos suele disfrazarlos con evasivas, actitudes de aplomo y hasta con "mentiritas piadosas", lo que es inmediatamente percibido por sus interlocutores que comienzan a desconfiar de él y, aunque no se lo expresen, lo descalifican como vendedor, haciéndolo extensivo a sus productos o servicios, a sus marcas y a la empresa que representa.

Es desordenado con sus "papeles", especialmente con sus registros de contactos y clientes, confiando exclusivamente en su memoria y en su intuición. Por ello utiliza su agenda principalmente para llevar al día su directorio telefónico y llamar a sus contactos cuando repentinamente recuerda que existe un motivo valedero, pero no para realizar una planificación de su valioso tiempo en cada día y semana del mes para alcanzar su máximo potencial productivo.

Siente que elaborar los reportes diarios de su gestión es un mero aspecto burocrático que le quita valiosos minutos de su tiempo que bien podrían estar dedicados a hacer más negocios.

Por este motivo prefiere contarle a su superior lo que ha realizado y lo que tiene pensado hacer, café de por medio. En el fondo, está convencido que nadie debería invadir su privacidad "vendedor-contactos" y su independencia de gestión, porque sólo él sabe cómo cerrar buenos negocios.

Al comenzar cada mes siente un vacío de oportunidades para lograr el objetivo del período, pero como en el fondo de su ser siente que es un "iluminado por la fortuna" y por ello no le faltarán oportunidades como las tuvo en varios de sus períodos anteriores.

En base a la breve descripción previa ahora puede comprenderseente que cada día de su gestión "sale a ver qué pasa" en su territorio o campo de acción asignado, logrando resultados inciertos, sin consistencia y caracterizados por una alta concentración de cierres en los últimos días de cada mes.

Al haberse concretado así, es común que generen solicitudes de cancelación de compras, de devolución y obviamente con dudosa satisfacción en sus clientes.

En caso de no lograr sus metas periódicas, aplica un creativo repertorio de excusas para justificar sus escasos resultados obtenidos.

El nunca es el culpable sino las extraordinarias adversidades del mercado y las circunstancias no previstas que le han tocado vivir.

El vendedor profesional

El vendedor profesional está convencido que todo su potencial productivo se basa en las fortalezas, conocimientos, habilidades y destrezas a incorporar, en su permanente actualización en la actividad que ama, aunque sea conciente que no posee todas las condiciones.

Tal vez "no ha nacido para la venta", pero por alguna circunstancia de su vida ha llegado a descubrirla, ejercerla, respetarla y hasta amarla.

Al carecer de algunas de las condiciones básicas y necesarias para la gestión, procura permanentemente adquirirlas e incorporarlas con la avidez y la humildad que facilita la asimilación de todo lo que considere eficiente para aplicar en su actividad.

Invierte en la lectura de libros, reportes y artículos en su especialidad, la investigación, y aplica el auto análisis de sus aciertos y errores con los consecuentes cambios de mejoramiento.

Descubrió la diferencia entre "escuchar" y "comprender" al prójimo, adoptando la actitud de asesor respaldada por sus sólidos conocimientos en lo que ofrece, aportando satisfacciones y soluciones "a la medida" de cada necesidad o problema de los interlocutores que entrevista.

La sinceridad, la humildad y la auto crítica, es lo que le permiten progresar sobre cada error que pueda cometer y la serenidad, confianza y seguridad de sus argumentos logran generar los mejores resultados de calidad en cada una de sus ventas.

Es ordenado y organizado, por lo que la administración de información sobre contactos y clientes le permiten planificar cada día de su actividad, lo que se traduce en logros de calidad, cantidad y consistencia.

No desea perder tiempo explicándole a su gerente o supervisor todo lo que hace diariamente con cada cliente. Por tal motivo, valora realizar su reporte diario de gestión y analizar la información que su registración y procesamiento le provee.

La importancia que le asigna a la variable "tiempo" lo obliga hacer rendir cada minuto de sus días mediante la planificación inteligente de sus acciones cotidianas, semanales y mensuales.

Para este perfil de vendedor, el cierre mensual es un mero corte administrativo-contable, puesto que su producción la obtiene en forma más estable y pareja en cada una de las semanas de cada período.

En síntesis, el vendedor profesional aquí descripto, todos los días siempre "sale a hacer que pase".

Y en el caso de no lograr sus metas por diferentes circunstancias, en primer término se hace responsable de lo que no ha obtenido. Luego, analiza sus acciones, corrige sus errores y trata de compensar en los períodos siguientes lo que no llegó a obtener en el pasado.

Conclusiones

Los resultados que se obtienen en cada período tienen una directa relación "causa-efecto" con la gestión que se realiza para obtenerlos.

Como lo he manifestado en varios artículos anteriores, no es culpa del vendedor que no genere el desempeño esperado sino que es exclusiva responsabilidad de quien lo ha seleccionado y lo mantiene en su equipo, sin haberle proveído una buena formación inicial ni acciones efectivas posteriores para su mejoramiento.

Luego de compartir estas dos opciones de gestión, quedan expuestas dos realidades que lograrán diferentes resultados y pretenden abrir el espacio para una oportuna reflexión de análisis de lo que se está haciendo en cada equipo de ventas de toda organización.

Una vez identificado los comportamientos no deseados en la gestión actual de ventas corresponderá avanzar sobre las fuentes y recursos más efectivos para modificarla y mejorarla con el sólo fin de que "todos los días se salga a hacer que pase".

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lunes, 16 de mayo de 2011

Superando dudas y temores en la gestión de ventas

Cuando se planifica la acción de cada batalla, y en el momento y lugar establecido, los diferentes niveles de la estructura militar proceden a ejecutar las tareas previstas según las órdenes e instrucciones recibidas.

Ahora bien, imagínemos ahora cómo sería el resultado en dicha batalla si existen ciertas dudas o temores en sus conductores y ello se percibe en sus subordinados. Obviamente el resultado a obtener no será el que se pretendía inicialmente.

En otro campo profesional, ¿se imagina las consecuencias que ocasionaría un cirujano si tiene dudas o temores  al momento de iniciar la primera incisión con el bisturí sobre un paciente anestesiado en la sala de operaciones?

Comprendamos entonces que tanto las dudas y los temores son sentimientos humanos que se presentan naturalmente y existen en todos nosotros desde los primeros instantes de vida y tienen por finalidad servir de alerta para que evitemos sufrir las consecuencias que nos previene ante su aparición.

Si las dudas y temores surgen del desconocimiento, lo más desaconsejable es avanzar temerariamente "a todo o nada" puesto que conduce hacia un inexorable fracaso y que en muchos casos posee un difícil retorno, tanto para la empresa, sus marcas y productos o servicios.

Las dudas y temores son bloqueadores de la acción

Un viejo refrán se refiere directamente a este aspecto: "Ante la duda, abstente".

Esto es precisamente lo que ocurre ante su aparición, bloqueando inexorablemente a quien la posee y terminando por emprender tareas no productivas, a desaprovechar y desperdiciar el valioso tiempo que existe cada día, alejándolos de sus deseos y metas operativas periódicas.

Analizando las principales causas que generan dudas y temores, encontraremos al desconocimiento y a la falta de información como los principales motivos. 

Tal vez para no cometer errores y hasta evitar el ridículo frente a otras personas conduce a optar por no ejecutarla y reemplazarla por otras acciones que ocupen nuestro tiempo disponible pero de una manera improductiva.

En efecto, al "no saber cómo se realiza cada acción con total claridad" y al no haberlo ejercitado previamente, comienza a dilatarse o postergarse el inicio de una determinada acción.  Y la postergación indefinida de acciones clave concluyen deformando el sentido y la productividad de la gestión.

Este aspecto es más generalizado de lo que puede imaginarse.  Por ello el mundo se divide en dos grandes grupos: el de los hacedores y el de los críticos. 

Estos últimos son muy superiores en número que los hacedores, y al no actuar productivamente no poseen otra opción que observar en lugar de hacer y lógico que así adquieran con el tiempo la habilidad de comentar y criticar a los que realmente generan los resultados.

Evitando los bloqueos de la gestión de ventas

En toda organización y emprendimiento, y en todos sus niveles de la estructura, existen determinados bloqueos que impiden que se alcance todo el potencial de ventas que sus productos o servicios poseen en el mercado en el que opera.

La venta es acción y la venta exitosa es la acción planificada y continua de generar satisfacciones y soluciones en cada una de las personas destinatarias de nuestros productos y servicios en el mercado.

Al consultar con los vendedores, en su gran mayoría negarán poseer dudas o temores bajo una máscara de pseudo seguridad puesto que pocos poseen la humildad de reconocer su ignorancia y también porque preferirán siempre preservar su empleo aún a costa de bajos resultados operativos.

Ampliando sobre dudas y temores en la venta, podemos señalar la existencia de una serie temores clásicos y que resultan claramente identificables, como por ejemplo: el temor al rechazo, al ridículo, a evitar cerrar la operación por temor a perderla, etc.  Y lo más interesante de ello es que resultan superables mediante diferentes ejercicios y prácticas, según sean los casos.

Por ello, es necesario analizar y profundizar lo que nos genera dudas y temores hasta arribar a sus más profundas raíces para comenzar a superar cada uno de sus aspectos con objetividad y determinación para poder eliminar los efectos que nos provocaba su aparición, venciéndolo y desbloqueando definitivamente nuestro camino.

Aquí es donde se pone de manifiesto la importancia del rol gerencial en la gestión (ver e-book "Claves para una venta exitosa"), puesto que en su desempeño figura su responsabilidad y habilidad para detectar y superar oportunamente los bloqueos, desvíos de comportamientos, vicios, así como todo aquello que los aleje de las metas periódicas asignadas.

Conclusiones

En un mundo donde se busca el éxito en los negocios no existe lugar para los temerosos e improvisados, puesto que su inevitable destino lógico es ser avasallado por la acción acertada de los que no lo son.

Tampoco serán efectivas las acciones temerarias, es decir emprender la acción ignorando al temor existente en lugar de racionalizarlo.

Cada duda y temor que específicamente se detectan en la gestión de ventas posee diferentes y efectivas soluciones según sean los casos, dependiendo fundamentalmente en el acierto de los diagnósticos.

Muchos de ellos son originados por por una selección equivocada, por el desconocimiento,  por la carencia o deficiencia en la capacitación, así como también por la desactualización profesional o simplemente por desinterés en profundizar y perfeccionar las habilidades de la gestión de ventas.

Y tal como ocurre cuando se aprecia el entusiasmo o la seguridad al interactuar con otras personas, el temor y la inseguridad que cada individuo posee se transmite también y se percibe, lo que provoca que resulten inevitablemente descalificados al momento de generar confianza al asesorar y en muchos casos incrementa también las dudas hacia sus productos o servicios y a la empresa que representa.

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lunes, 9 de mayo de 2011

La gerencia exitosa de mis ventas

Cuando se analizan los resultados de venta que cada vendedor debe obtener periódicamente, suele quedar en un segundo plano "el cómo" de una tarea muy importante y que  precisamente hace que se materialicen los máximos resultados, tanto en calidad como en cantidad.

Nos referimos al gerenciamiento de "la gestión de ventas", la que en muchos casos puede estar a cargo del mismo propietario de la empresa, de un gerente de ventas , de un supervisor o de un directivo del área comercial.

Apreciaremos mejor su importancia cuando relacionemos la producción de resultados de venta con la producción de piezas en todo proceso industrial de bienes y en donde cada operario requiere de un responsable que le de precisas instrucciones, le facilite todo los aspectos que requiere y lo perfecciones cotidianamente para lograr iguales y hasta mejores resultados en cada día de gestión productiva.

De acuerdo a experiencias en consultoría de gestión de ventas, se aprecia en numerosas empresas que los vendedores actúan de una manera totalmente independiente, aplicando métodos de gestión diferentes y totalmente heterogéneos. 

Esto es producto de una carencia de un método efectivo de gestión propio que deben estar diseñado por la gerencia y la dirección de la organización, para que de allí se pueda obtener la máxima productividad de gestión en cada día de trabajo de cada uno de sus vendedores, actuando de una manera homogénea.

Cómo lograr una gerencia exitosa de ventas

En los principios de la administración moderna se establece que "en toda organización debe existir un responsable a cargo de conducir exitosamente a los que realizan tareas, convenientemente divididas en especialidades coherentes".

De esta forma suele encontrarse en toda organización responsables para el marketing o comercialización, para la producción, administración y finanzas, recursos humanos, distribución, etc. 

Sin entrar en mayor profundidad, asumamos que de alguna manera formal o informal esto se cumple en las pequeñas y medianas empresas.

A pesar de ello, podemos observar que cuando llega el momento de incorporar a un gerente de ventas bajo una una gestión tradicional, esto se hace sin detenerse a analizar y definir previamente "qué es lo que debería poseer en conocimientos y experiencia operativa" para realizar un gerenciamiento eficiente y profesional.

Nos estamos refiriendo al "perfil del gerente que necesito", para luego dedicarse a la tarea de acudir a las fuentes de reclutamiento, seleccionarlos y capacitarlos para ponerlo eficientemente en actividad.

Las comillas en el perfil pretende enfatizar la importancia que posee listar todos los aspectos que deberá poseer el candidato finalmente seleccionado para proceder con la mayor objetividad posible en el proceso de selección, puesto que al tomar la decisión de incorporación, los riesgos o errores no considerados tendrán un efecto directo sobre todos y cada uno de los integrantes del equipo de ventas y de su desempeño.

Si aceptamos la importancia del rol que la gerencia de ventas posee en toda organización, deberíamos comenzar por definir qué aspectos tiene a su cargo administrar y cuáles serían los requisitos para acceder al cargo de una manera razonablemente eficiente, es decir:
  • Poseer una metodología efectiva de gestión que haya sido exitosa en otras empresas similares según su experiencia, con el fin de adaptarla y aplicarla "a la medida" de la empresa propia. Esta metodología es la que permitirá a los vendedores actuales o nuevos aprender a aplicarlas para generar el máximo de resultados de gestión que potencialmente posee cada uno de ellos.
  • Deberá estar siempre rodeado de los mejores vendedores en su equipo, dado que es el responsable del equipo y de sus resultados periódicos, tal como sucede con el director técnico de un equipo de fútbol cuando selecciona sus jugadores para integrarse y para actuar en cada partido. Esto implica poseer habilidades específicas en el área de recursos humanos como para poder diseñar el "perfil de los vendedores que necesita", procediendo de la misma forma en que fue seleccionado por su jefe, y poseer o adquirir habilidades para la formación individual de sus colaboradores, tanto para su fortalecimiento inicial y permanente como así también para corregir vicios operativos.
  • Contar con experiencia para Planear, Seguir y Controlar la Gestión. Una tarea indispensable de la gerencia que le requerirá contar con métodos, procedimientos e información de campo, que le provean el reporte diario individual, los negocios en trámite, las oportunidades semanales de venta, etc., con un mínimo de tiempo de gestión de sus vendedores y le pueda con ella tomar decisiones oportunas y objetivas con cada uno de sus vendedores y alcanzar y superar mensualmente sus metas.
  • Poseer y Perfeccionar su Liderazgo. Este aspecto es fundamental para su gestión. Se refiere a su estilo para conducir el equipo a través de su perfil y modalidad de liderazgo, esencial para orientar, motivar, desarrollar, corregir, estimular, conducir, etc., a cada uno de sus colaboradores hacia su máxima realización profesional y que esto lo convierta en un líder natural y ser apreciado por todos ellos.
Si bien esta descripción ha sido sólo a título referencial y describe aspectos importantes que contribuirán a su análisis y reflexión sobre la fortalezas que que debe poseer el responsable de la generación de los resultados vitales de la organización. Muchos otros aspectos podrán ampliarse a la medida de cada organización mediante el libro mencionado precedentemente.

En el caso de que el gerente de ventas se encuentre en actividad, de la reflexión y análisis de su perfil seguramente surgirán las acciones para su perfeccionamiento y fortalecimiento continuo. Y en el caso de estar por cubrirse la posición, definir con la mayor objetividad el perfil de selección y que mejor responda a la siguiente inquietud:  "cuál será y cómo deberá ser el mejor gerente de ventas " para la organización.

En el libro Claves gerenciales para una venta exitosa, precisamente se desarrollan cada uno de los aspectos que la función gerencial debe cubrir para poder alcanzar tan importante objetivo y cómo hacerlo, lo que en definitiva contribuirá directamente para lograr el éxito del negocio en cada ejercicio.


Conclusiones

En cada organización existe el deseo de vender más y mejor en cada período del año, superando las propias metas establecidas.

Cuando abordamos aspectos de gestión de ventas, es necesario tomar conciencia de que los resultados se producirán a través de la gestión de los vendedores si, y sólo si, el gerenciamiento de su actividad es eficiente y efectiva.

Para concluir, nada mejor que un conocido refrán: "No existen vientos favorables para el navegante que no tiene en claro su destino", porque creo que en este artículo hemos contribuido a clarificar el escenario deseado de ventas, conducido por un gerente profesional de la gestión.


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domingo, 1 de mayo de 2011

¿Cómo alcanzo mi objetivo de ventas este mes y en los próximos?

Al comenzar cada nuevo mes quienes dirigen la empresa y los gerentes de ventas tienen muchas expectativas y entusiasmo por alcanzar y superar los objetivos previstos.

Sin embargo, y de acuerdo a una reciente investigación realizada, la realidad los lleva a enfrentar un tema recurrente en donde sólo unos pocos vendedores del equipo lo lograrán (12,4%), mientras que el resto (87,6%) se acercará de alguna u otra forma sin conseguirlo.

Y es lógico que así suceda, puesto que todo el potencial que posee cada vendedor para generar sus resultados de gestión que de ellos se espera, carece de valor cuando no se cuenta con una cantidad superior de oportunidades calificadas para materializarlo en cada período .

Visto de otra manera, esto representaría algo así como que toda la maravillosa voz de un reconocido tenor se desperdicie en un escenario de un maravilloso teatro ante una audiencia inexistente o insuficiente.

Los causales de este escenario

Es importante saber de dónde proviene y se genera esta situación, de manera que cada quien puedan analizar la propia gestión y tomar las mejores decisiones al respecto.

En este sentido, y por experiencias de consultoría en dirección y gerenciamiento de ventas, seguidamente se describen las causales de mayor probabilidad de incidencia en empresas que enfrentan esta situación:

1. La Responsabilidad de la Dirección y de la Gerencia de Ventas

Este primer aspecto merece una particular atención, entendiéndose por ello que requiere una buena dosis de objetividad y humildad para que se comprenda en su total amplitud y genere los efectos positivos que se desean.

Basándonos en uno de los principios elementales de la Administración, se comprenderá mejor que: "Cuando un equipo de ventas no vende lo que se espera, no es culpa de los vendedores. La responsabilidad que ello ocurra es de quienes los seleccionaron, capacitaron y pusieron en funciones, orientando día a día su capacidad productiva para generar mayores y mejores resultados".

Y resulta muy importante analizar cómo cada responsable de estos errores cometidos en su rol y responsabilidad intentan solucionarlos. En su gran mayoría optan por la más sencilla y directa, pero en realidad no se solucionan con reemplazar a los integrantes del equipo y comenzar de nuevo puesto que al no corregirlos y persistir en los errores se seguirán reiterando pero con un nuevo elenco.

Los directivos saben de negocios, pero ello no implica que todos los responsables del área posean los conocimientos suficientes y hayan experimentado todo lo que se requiere para vender profesionalmente sus productos o servicios. Esto es lo que conduce a desarrollar una gestión de calidad (satisfacción al cliente), en cantidad, con productividad y rentabilidad.

No se pretende que el directivo o empresario sea un especialista en ventas, pero basándonos en otro principio gerencial, deberá poseer los conocimientos clave para poder delegar el gerenciamiento de la gestión de ventas para la obtención de los vitales resultado periódicos del negocio.

Estos conocimientos le permitirá al empresario o directivo contar con un gerente responsable y experimentado en esta gestión para delegarle eficientemente esta actividad clave del negocio; caso contrario, este no podrá aportar una metodología más efectiva para provocar la gestión que conduce hacia las metas previstas de una manera consistente y productiva.

Y para delegar esta actividad vital para el éxito del negocio, el directivo deberá poseer conocimientos y fundamentos de ventas y de management (gerenciamiento) como para que pueda contar con el mejor gerente de ventas en su organización.
Cuando se presentan estas carencias en los niveles altos de la empresa, la lógica consecuencia es que los vendedores se incorporan y entran en actividad sin llegar a conocer ni recibir instrucción de sus superiores en la empresa en donde se les provea y describa lo que "deberán hacer y de qué manera" para generar las metas que se les exige en cada período del año.

2. La Clave de la Gestión en la Venta

De acuerdo a lo anteriormente descripto, y especialmente cuando no existe una propia Metodología Efectiva de Gestión de Ventas, debidamente comprobada y aplicada en la organización, esto obliga a cada uno de los vendedores a aplicar en su gestión lo que "creen que es lo mejor", "dejando de hacer lo que realmente corresponde hacerse" para lograr las metas.

El propio criterio de cada uno de los vendedores aplicado a la gestión se traduce en un hecho inevitable: "una total heterogeneidad de resultados en calidad y calidad", lo que se aprecia en los resultados que se obtienen al concluir cada período.

La acción clave que debería ser parte esencial en toda gestión se refiere al Prospecting, que se define como "la acción sistemática y constante de generar oportunidades frescas de ventas". 

El Prospecting es tan imprescindible que podemos afirmar que es lo único que permite alcanzar con toda seguridad las metas periódicas. Esto se debe a que, con su aplicación, se logra generar anticipadamente un número de oportunidades contactadas y calificadas que excedan ampliamente los objetivos de venta de cada vendedor en el equipo.

Conclusiones

"Ante un problema organizativo, primero pregunte:¿cúal es la mejor solución? Y entonces pregunte: ¿qué se puede hacer?" Peter F. Drucker (padre de la Administración moderna).

Existen tres caminos para atender un problema que nos aqueja:

Uno de ellos consiste en no profundizar su análisis y dejar que pase el tiempo, tal vez con la errónea esperanza que de alguna manera se atenúen sus efectos no deseados y con el tiempo se extinga como la llama de una vela al consumirse totalmente. En otros término, esta opción significa "no hacer nada" y simplemente "convivir con el problema".

El segundo camino consiste en ir aplicando diferentes soluciones circunstanciales, aunque no de fondo, que solucione el problema en cuotas o en etapas, sin medir con objetividad el costo de las consecuencias que ello producen en la organización y en el mercado.

El tercer camino representa realizar un objetivo diagnóstico, lo que representa analizarlo en profundidad hasta encontrar las verdaderas causas. Realizar dicho diagnóstico apropiadamente requiere una alta dosis de objetividad y de conocimientos sobre el tema. Sólo a partir de allí podrán buscarse las mejores alternativas y sus costos de implementación para finalmente decidir sobre la que la opción óptima que lo solucione definitivamente en breve plazo y con visión al mediano y largo plazo.

Cada quien podrá intentar diferentes opciones para resolverlo, pero cuando en la etapa de diagnóstico se necesita fortalecer el conocimiento o contar con la opinión experta, deberá considerarse a la Consultoría en Gestión Profesional de Ventas como la mejor inversión en el tema, especialmente si el costo de no solucionarlo la supera en términos de resultados consistentes en el tiempo.

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lunes, 25 de abril de 2011

La imagen que transmites con tu gestión de ventas

En las relaciones humanas existe siempre una recíproca evaluación.

Aún cuando no estemos total y permanentemente pendientes de ello, así ocurre en toda relación entre personas y en la venta adquiere una importancia trascendental. 

Esto ocurre con cada una de nuestras acciones cotidianas de venta con nuestros entrevistados que nos están calificando permanentemente, formándose una imagen que les indica cómo es la empresa, los productos o servicios y marcas que representamos.

No es para alarmarse, especialmente si estamos desempeñando un verdadero y eficiente rol profesional, respaldado por una gestión que reúne nuestro perfil apropiado para el cargo y, muy especialmente, por la formación que hemos recibido en la empresa para desarrollar una eficiente actividad de la que surgen los ingresos vitales para la subsistencia y desarrollo de la organización.

¿Cuál es la imagen que deseamos transmitir?

Este es el dilema que debe plantearse la dirección de cada organización que desea orientarse hacia una gestión exitosa de ventas.

La mayor claridad con que esto sea definido por sus directores ejecutivos contribuirá directamente con las consecuencias que surjan al aplicarlo en la selección y a la formación de sus representantes de venta.

En las estructuras tradiconales de la gestión, y ante una carencia en la definición, el resultado que se obtiene suele ser tan dispar como los diferentes perfiles de sus representantes al equipo de ventas ante la inexistencia de un perfil ideal que contribuya al respecto.

¿Cómo se forma esta imagen de nosotros en nuestros clientes?

Desde que nos contactamos por primera vez, ya sea telefónica, personalmente o por otro medio de comunicación, en la mente de nuestro nuevo potencial comprador se van produciendo percepciones acerca de lo que hacemos, expresamos, gesticulamos, etc.

La consecuencia que genera cada uno nuestros comportamientos, de acuerdo a su calidad, ubicuidad, eficiencia y efectividad, al ser percibidos por nuestro entrevistado éste los va registrando en su mente bajo "ciertos rótulos propios de síntesis" acorde a lo positivo, deslumbrante, eficiente, confiable, etc., en que los haya percibido en tales ocasiones.

Ese rótulo o etiqueta que nos asigne cada entrevistado representa la imagen que se ha formado de nosotros y quedará registrado en su memoria inmediata (RAM) o en otros registros mediatos (disco rígido) de su mente, condicionando sensiblemente lo que podamos lograr con ellos en el futuro en nuestra gestión de ventas.

De acuerdo a ello, se nos plantean dos dilemas a resolver respecto a las características más efectivas que debe poseer un perfil para contribuir mejor a los resultados de venta que se persiguen a través de la gestión.

Lo que el cliente actual o potencial espera del vendedor

En nuestros días, cada potencial comprador tiene bien en claro lo que desea adquirir por la rica información que obtiene de diferentes fuentes (Internet, referencias de otros, experiencias propias y ajenas, medios gráficos especializados, etc.).

Debido a esta nueva realidad no es extraño que un comprador potencial tenga más conocimientos que el vendedor tradicional. 

Sin embargo, cada vez que alguien se dispone a comprar tanto para satisfacer una necesidad o solucionar un problema con sus conocimientos, espera encontrarse con un especialista que contribuya a que pueda tomar su mejor decisión.

Por ello, si nos detenemos a pensar y definir cómo debería ser el perfil ideal de cada vendedor en el equipo para alcanzar el éxito de la gestión de ventas de nuestros productos y servicios, sería el primer paso acertado de un camino de aciertos que nos conducirá hacia el éxito.

Una vez que se incorporan los mejores potenciales vendedores, deberán formarse individualmente (Capacitación Inicial) con los mejores conocimientos de los productos y servicios que ofrecerá y también los de la competencia; proveerle herramientas para conducir entrevistas (Técnicas Profesionales de Ventas) y la fórmula adecuada para generar su máxima productividad (Método Efectivo de Gestión), acompañarlos durante la primera etapa de gestión para perfeccionar la aplicación de lo aprendido (Gerenciamiento Profesional) y fortalecerlos permanentemente.  

Al tener presentes los siguientes aspectos esenciales contribuirá significativamente para este propósito, de manera tal que cada vendedor llegue a percibirse como un verdadero especialista en el tema y en su gestión.

1. La Idoneidad. Esta expresión representa el aspecto esencial de un vendedor profesional. Significa la riqueza de conocimientos que posee respecto a sus productos o servicios propios y de su competencia en relación directa con la satisfacción o solución que proveen para las necesidades o problemas que poseen sus actuales y potenciales compradores.

Esta fortaleza no se adquiere a través de poses sino de hechos. Cada expresión, su contenido y forma, respaldadas por un sólido y profundo conocimiento, es lo único que puede transmitir una imagen de confianza tan importante que se percibe cuando el representante de ventas asesora, recomienda o sugiere la o las mejores alternativas que su entrevistado requiere.

La selección acertada de los contenidos temáticos a incluir en la formación inicial de dichos representantes es el único que le permite a la organización asegurarse que la imagen deseada, tanto en su forma como en sus esencia, se pueda lograr.

2. El perfil respecto a lo que representa y vende. Aquí yace uno de los errores más generalizados en la gestión tradicional de ventas que surge cuando se incorpora un representante y se lo pone en funciones sin que posea una correspondencia con lo que la empresa desea transmitir con su gestión en el mercado.

Cuando existe un "perfil ideal" en la organización, se cuenta con una herramienta altamente efectiva para el proceso de selección e incorporación de sus mejores vendedores, los que permitirán generar una inversión rentable en su formación inicial y continua a lo largo del tiempo en que pertenezca al equipo.


Conclusiones

Toda venta se resuelve siempre entre personas.

Cada vez que nos disponemos a comprar, invirtiendo nuestro dinero en aquello que necesitamos o requerimos para solucionar un problema, deseamos hacerlo con total seguridad.

Aquí es donde la imagen que transmitimos es fundamental puesto que nuestra presencia, la autoridad sobre el tema, la claridad y acierto de cada argumentación juegan un papel tal que contribuirá sensiblemente a concretar cada cierre de ventas.

Finalmente, tengamos presente que todos los deseos que no se materializan, quedan simplemente en expresiones que concluyen siendo un mero conjunto de "buenas intenciones".

Cuando dichos deseos de contar con la mejor imagen en la gestión de ventas son debidamente convertidos en hechos acertados, se inicia un proceso virtuoso que genera resultados de calidad y en cantidad tal que supera las mejores previsiones en términos de ingresos actuales y futuros, siempre que se continúe profundizando y perfeccionando la gestión.



lunes, 28 de marzo de 2011

Ventas consistentes: "cómo evitar pasar de cocodrilo a billetera"

El mercado es una selva

Quienes piensan que es un poco exagerada esta afirmación les resultará muy oportuno y conveniente reflexionar unos instantes sobre el contenido de este artículo para poder visualizar el campo de la acción de ventas de una manera más eficiente y preservar la evolución de su negocio o actividad.

A efectos de poder aplicarla, facilitará mucho el hecho de comprender mejor el motivo por el que cada animal cazador demarca claramente su territorio para evitar que la presencia de otros ejemplares le quiten sus presas para poder subsistir, y hasta llegar a dar su vida defendiéndolo puesto que, si no lo hace, su subsistencia y la de su prole estará en serio riesgo.

Sus resultados dependen de ello, pero en los negocios se utilizan otras estrategias y herramientas de gestión para defenderlo en donde la inteligencia emocional aplicada en la conducción de los propios recursos deben lograr la meta deseada de conservarlo con el mayor grado de seguridad.

Analizando el mercado


En el supuesto caso de ser uno de dichos privilegiados, en algún momento el atractivo lucro que obtiene su negocio lo será también como para invitar a participar en él a uno o más competidores nuevos en cualquier momento.

La actitud de ignorar a la competencia o en un liso y llano desinterés en conocerlos con la profundidad que se requiere no hace otra cosa que debilitar a la empresa estratégicamente.

Volviendo al ejemplo de la selva, todo espécimen cazador siempre vence cuando sorprende a su competidor con una estrategia que minimiza su reacción defensiva o de escape. Para ello, los identifica y los estudia detenida y minuciosamente.

En un determinado momento, toda gestión exitosa que se esté realizando bajo esa actitud puede desvanecerse repentinamente en términos de resultados de gestión en ventas. Lo grave del caso es que cuando este momento llega resulta ser demasiado tarde para reaccionar eficiente y efectivamente como para minimizar dicho efecto en la propia operación.

Por experiencias en consultoría sobre hechos como el descripto, el efecto negativo sólo podrá revertirse a un costo operativo muy alto y en un mediano plazo, sólo mediante la implementación eficiente de la mejor estrategia. A pesar de ello, sería un caso extraordinario que llegara a recuperar el liderazgo que poseía anteriormente.

Por ese motivo, el análisis debe concluir con el pleno conocimiento de todos los competidores, sus productos o servicios, condiciones de comercialización, niveles de ventas periódicas, calidad de atención a clientes, y de todo aquello que permita describir un marco objetivo que contribuya a conocer y compartir con todos los integrantes del equipo de ventas.

Asimismo, dicho análisis no sólo debe realizarse con los competidores directos, cuya oferta es prácticamente similar o muy cercana a la propia. A ello deberá agregarse a todos los proveedores de sucedáneos, que de alguna u otra manera compiten afectando la propia gestión.

Claves para diferenciarse de la competencia

Luego de comprender la trascendencia de este aspecto para el éxito de la propia actividad, pasemos a buscar y a establecer una propia metodología de permanente consideración sobre este tema estratégico en cada negocio:

Por tal motivo, seguidamente se aportan recomendaciones que resultarán de suma utilidad para preservar o incrementar su posicionamiento en su mercado:
  • El directivo máximo debe asegurarse la obtención permanente de información de sus competidores y sucedáneos a través de su estructura operativa. Esto no debería ser “una fotografía instantánea” o sea que resulte en una actitud aislada, sino “una emisión en audio y vídeo permanente” a lo largo de su existencia operativa.
  • En base a la información obtenida en cada ocasión, proceder a ajustar las condiciones de su oferta, mejorándolas y proveyendo una diferencia de sus competidores para facilitar la generación de más ventas.
  • Todo beneficio adicional que resulte atractivo para sus clientes actuales y potenciales, es un elemento diferenciador de sus competidores y deberán establecerse e implementarse con efectividad y sin demoras innecesarias.
  • Capacitar a los representantes con la información comparativa (previamente analizada) de cada competidor y desarrollar argumentaciones de respuesta que permitan rebatir objeciones que se presentan en cada entrevista de ventas que realizan con sus actuales y nuevos clientes.
  • Mejorar los actuales niveles de atención pre y pos venta para que se incremente sensiblemente, a través de la gestión de todos los representantes, la diferencia en la calidad de atención propia respecto a la de todos sus competidores. En ello están involucrados todos los integrantes de la organización que puedan estar en contacto directo con las oportunidades de vender a clientes e interesados (Ventas, Administración, Servicio Técnico, Pos venta, Distribución, etc.).
  • Conviene destacar que, es muy conveniente medir los resultados periódicamente frente a iguales periodos de años anteriores y analizar los motivos de las diferencias. El resultado en ventas surgirá como consecuencia de acciones estratégicas de conjunto y acertadas en el mercado, las que si son aplicadas consistentemente llegarán a proveer mucho más de lo esperado en el mediano y largo plazo.
Conclusiones

De acuerdo a la ley de la selva, el animal que es despojado de su territorio es consecuencia directa del hecho de que no estaba en condiciones de ser su propietario hasta ese preciso momento.

Esto podrá llegar por el lado de la sorpresa o por el de la imprevisión que surge por creer que si siempre fue suyo y no existían oponentes de su talla como para intentar quitárselo, se llegó a despreocupar de vigilarlo y establecer medios para su defensa. Y también sabemos qué es lo que le depara el destino para el perdedor.

Es una cuestión de actitud, la de estar alerta y expectante a los movimientos que ocurren en cada campo de acción, previendo y actuando eficientemente en base a decisiones acertadas que no admiten demoras. Caso contrario, y como suele decirse entre amigos, “cocodrilo que se duerme se convierte en billetera”.

Recomendaciones:

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Cuando se opera en la comercialización de los productos o servicios en un mercado, salvo en contadísimas excepciones, difícilmente podrá ser el único oferente.

domingo, 20 de marzo de 2011

¿Qué hacer cuando la venta no se cerró?

Al momento de concluir una entrevista que no se cierra en una compra o pedido, después de iniciarse un vínculo entre una persona interesada en los productos o servicios que se ofrecen, muchas operaciones de venta se pierden negligentemente por quedar prendidas con alfileres, guardado en un archivo de memoria desorganizada o en la “papelera de reciclaje” del vendedor.

El tema es más grave de lo que parece puesto que, junto con los ingresos no obtenidos con dichas ventas no concretadas, también se desperdicia toda la inversión de tiempo dedicado a la atención de cada interesado y potencial comprador que si no cierra en esa ocasión pasa a afectar la productividad el vendedor.

La consecuencia directa, y que no se refleja en ningún registro contable sino hasta el final del ejercicio de todo negocio, afecta directamente a su rentabilidad por una mala praxis de la gestión que esto implica.

Consecuentemente, la discontinuidad generalizada en el desarrollo de cada vínculo entre el potencial comprador y el vendedor produce resultados periódicos inciertos e inconsistentes como contribución al ingreso requerido y esperado por sus directivos respecto al desempeño de su equipo de ventas.

A esta altura del tema resulta conveniente estudiar un poco más los diferentes motivos que llevan a que una venta no se cierre así como también definir qué hacer al respecto, con el fin de capitalizarlo a favor luego de considerar y mejorar varios aspectos clave que intervienen.

¿Por qué motivos suele postergarse una decisión de compra?

Como veremos seguidamente, una entrevista puede postergarse por aspectos inherentes al entrevistado y al vendedor de toda empresa.

Poniéndonos en los zapatos del potencial comprador al analizar en profundidad este aspecto, observaremos que una postergación de la decisión de compra es el resultado que se produce por diferentes motivos, como los que seguidamente se describen (listado parcial):
  • No llegar a visualizar con claridad cómo el producto o servicio le proveerá las satisfacciones o soluciones que busca
  • El valor del producto o servicio
  • Las características, complejidad e importancia del producto o servicio en cuestión
  • La importancia y repercusión de la decisión (instalaciones importantes, reformas, ampliaciones, etc.)
  • La intervención de una o más personas que deciden junto con el entrevistado inicialmente
  • Las condiciones de financiamiento y atención pos venta
  • Requerir comparación con otras opciones competitivas del mercado
  • Créditos en trámite para su adquisición
  • Otros motivos más…
Ahora bien, poniéndonos el sombrero del vendedor, existen otros motivos todo gerente eficiente deberá tener en cuenta y que pueden convertir en cierres de ventas a varias de tales circunstancias.

Independientemente del listado genérico anterior, y desde un enfoque gerencial de su gestión, lo importante es establecer lo que realmente ocurre con cada uno de tales casos y cuál es la verdadera tendencia de tales situaciones con cada vendedor.

Un gerente de ventas eficaz detecta todos estos factores que suelen contribuir a que “aparentemente” se postergue una entrevista, cuando en realidad no existe posibilidad alguna de cierre debido a la “capacidad vendedora del representante”, tanto por su perfil y/o ineficiencia para realizar exitosas entrevistas, por motivos tales como:
  • Escasos conocimientos sobre los beneficios que ofrecen sus productos o servicios como para asesorar eficientemente a cada comprador potencial a través de argumentaciones apropiadas y efectivas
  • Carencia de una técnica que le impide establecer los verdaderos requerimientos de cada interesado
  • Carencia de habilidades para realizar argumentaciones efectivas que induzcan a preferir su ofrecimiento frente a otras opciones
  • Escasos o inexistentes conocimientos sobre los productos y servicios de su competencia, así como de una técnica de ventas, lo que le impide responder con éxito a las objeciones
  • Falta de criterios efectivos para la calificación real de cada entrevistado
  • Perder oportunidades de cierre por carecer de técnicas efectivas
  • Otros motivos…
El seguimiento (“follow up”) en la venta

Asumiendo que los motivos de la postergación de la decisión de compra corresponden exclusivamente al comprador potencial o interesado, resulta apropiado analizar una serie de aspectos que surgen para que la negligencia operativa no impida que lleguen a convertirse en resultados efectivos.

Muchos de estos aspectos se encuentran en la formación inicial de cada vendedor y de quien se espera que actúe de una manera profesional evitando que se les escape la más remota posibilidad de ventas en su gestión.

La clave radica en la información target, tal como lo he descripto en el artículo: “Los 4  objetivos clave de toda entrevista de ventas”.

Dicha información a obtener representa la esencia y metas a cumplir por cada vendedor con cada uno de sus contactos entrevistados, a tal punto que si no es capacitado para hacerlo y reforzado durante el ejercicio de su desempeño por parte del supervisor o gerente hasta que llegue a internalizarse y se constituya en parte ineludible de su gestión, la entrevista deambula por aspectos que no concentran su atención ni la de su interlocutor en el objetivo de ventas en cada encuentro que realice.

Luego de obtenida esta información clave, existe el aspecto esencial para una eficiente administración: “su registración”.

Acorde al método establecido o vigente, podrá registrarse en su agenda como borrador, en un fichero tradicional o en su base de datos de la PC en el programa correspondiente, de manera que el vendedor y el supervisor o gerente puedan acceder a ella de una manera dinámica y efectiva como para planificar sus futuras acciones de seguimiento acertado y preparado para que resulte exitoso al haber agotado todas las instancias correspondientes a cada caso, en las formas y momentos apropiados para que así resulte.

En la gestión profesional de ventas se denomina “desarrollo de ventas” al proceso que pudo haberse iniciado por el vendedor en un primer encuentro y que debe continuarse con fluidez y eficiencia en una o más entrevistas posteriores, basándose fundamentalmente en la información target obtenida previamente, en su acceso a lo registrado ordenadamente y con la preparación necesaria previendo lo que seguramente ocurrirá en cada uno de los siguientes encuentros.

Conclusiones

De acuerdo a lo analizado aquí se aprecia que la tan deseada generación de resultados de venta con calidad, productividad, consistencia y rentabilidad no ocurrirá por efecto de plegarias o eventos fortuitos, puesto que ello depende exclusivamente del Método Efectivo de Gestión que se aplica en cada equipo de ventas.

El perfeccionamiento de dicho método efectivo, configurado “a la medida” de cada organización, sus productos o servicios y estilo que transmite su imagen al mercado, debe incluir este aspecto fundamental que hace a la continuidad y a la forma de desarrollar toda gestión de venta hasta alcanzar su cierre efectivo, en tiempo y en forma.

El seguimiento (follow up) que no esté integrado en la gestión del equipo de ventas y en estos términos, va dejando en el camino una serie de cabos sueltos correspondientes a vínculos iniciados pero negligentemente abandonados.

Tal como lo expresan los que navegan y participan en regatas interoceánicas de navegación a vela, “un cabo suelto es grave porque obstaculiza y frena el avance de la nave hacia la meta”.

Por tal motivo, lo importante es que los timoneles y capitanes que conducen la actividad de ventas en toda organización estén conscientes de este tema y tomen las decisiones y acciones para que conduzcan exitosamente a su equipo hacia las más ambiciosas metas en términos de resultados con calidad, productividad, consistencia y rentabilidad.

Recomendaciones:
·         Artículo en este BLOG: “Tu método efectivo de gestión de ventas” (http://vender-profesionalmente.blogspot.com/2010/11/tu-metodo-efectivo-de-gestion-de-ventas.html)
·        Artículo en este BLOG: “Los 4 objetivos clave en toda entrevista de ventas” (http://vender-profesionalmente.blogspot.com/2011/01/los-objetivos-clave-de-toda-entrevista.html)
·         Reporte Especializado: “Técnicas Profesionales de Ventas”©  (http://www.hellerconsulting.com/reportes_de_ventas.htm)
·        E-book: “Claves para una venta exitosa” (http://www.hellerconsulting.com/libros_de_ventas.htm )
·        E-book: “La venta Profesional! y “La venta prProfesional Minorista” (http://www.hellerconsulting.com/libros_de_ventas.htm )
·        Consultoría de Gestión en Venta Profesional (http://www.hellerconsulting.com/consultoria_ventas.htm)

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